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"El
mejor sitio comercial de la provincia de Puntarenas"
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Otros trabajos: Biografía de Fray Casiano de Madrid Costa Rica abarca una extención de 50.900 kilómetros cuadrados, área que se considera, a nivel latinoamericano, relativamente pequeña. Al igual que otros cuatro Estados de los seis de América Central, tiene acceso a ambos océanos lo cual es una gran ventaja para un país de tan pequeña dimensión. El país tiene una longitud litoral de 1.228 kilómetros de los cuales 1.016 pertenecen al litoral pacífico donde existe una gran variedad de formas de importante significación geográfica, contando con la existencia de fenómenos y procesos geomórficos variadísimos como barras, flechas, albuferas, etc. Algunas de estas formas ya han sido estudiadas con bastante detalle pero a la vez, otras esperan una observación acuciosa. Por esto, se intenta con el presente trabajo, dar inicio a posibles futuras investigaciones sobre la flecha de Puntarenas.
Sinónimos de flecha son los términos barra de arena, espiga, barra de espiga, lengua de tierra, banco de arena, punta (usado generalmente por el vulgo), flêche y poulier. Para definir mejor el término parece necesario recurrir primero a la bibliografía especializada. Aunque en general, los autores coinciden en las características más relevantes y comunes, de uno a otro pueden observarse algunas variantes. Una revisión somera de la bibliografía disponible ha dado los siguientes resultados: EVANS (1942) define una barra de espiga como "una cresta o
terraplén de sedimentación unido a la tierra firme por
un extremo y terminando en agua abierta por el otro." HOLMES (1971) escribe: "Los sedimentos son arrastrados por aguas profundas antes de que se depositen en el fondo del mar y son transportados a lo largo de la costa por olas y corrientes donde forma bancos de arena y playas y asimismo construye barras y flechas donde se aminore el poder de transporte." Ha sido, sin embargo, GUILCHER (1957) el que ha reunido la mayor cantidad de información y sistematizado el proceso y la forma objeto del presente trabajo.
Así por ejemplo, según Cabalceta la lengüeta
de arena en que hoy está asentada la ciudad de Puntarenas es
de muy reciente formación, indicando que todavía a fines
del siglo XVIII tal flecha no se había formado. Hace tal aseveración
basado en el mapa del golfo de Nicoya del libro de Posteriormente, en el croquis del mismo golfo de Nicoya realizado por la Oficina Hidrográfica del Perú a finales del siglo XVIII, la espiga arenosa tampoco aparece; sin embargo, después de una observación mesurada y acuciosa es posible decir que si aparece aunque mal ubicada, con el nombre de Punta de Palmas. Inclusive, la denominación de punta ya es un indicio de que se refería a Puntarenas y además es muy probable que aquí hubiera una vegetación predominante de palmas que son muy corrientes en esta parte del país, incluso, aproximadamente por la mitad de la flecha hay un lugar conocido como Cocal. Por otro lado, sabemos que a fines del siglo ya se menciona a Puntarenas como un lugar de atracadero de barcos de vela. Sin embargo, con el propósito de averiguar la edad aproximada de la flecha de Puntarenas, se enviaron algunas muestras de árboles que se consideraron viejos al laboratorio de Biología de la Universidad Nacional, resultando ser de las siguientes especies: Melicoca bigrega, Todas ellas son de rápido crecimiento y no revelaron una
edad más allá de los cincuenta o setenta años;
tal prueba resultó entonces negativa. La situación no es excepcional por lo demás, pues hasta hace pocos años se unía el mar con el estero a la altura de La Angostura lo que pudo haber dado la impresión de isla. Aún más, hasta la actualidad las altas mareas de luna llena provocan inundación de los terrenos situado junto de estero, en el lado norte de la barra. Según las tablas de mareas publicadas para el puerto, las más altas de ellas superan los 3,20 metros. Basado en ello puede sostenerse: b.- Que si algunos documentos cartográficos antiguos mencionan la existencia de una "punta" ella debe corresponder a la flecha en formación y c.- Que no puede suponerse un proceso marino tan dinámico que conforme una flecha o barra arenosa de 7 a 10 kilómetros de largo en poco menos de un siglo. Descripción del área Puntarenas se ha convertido a través de los años en el principal puerto de la costa pacífica de nuestro país, existiendo gran movimiento de internacional de mercadería. Pocas de ciudades-puertos hay en el mundo que estén situadas en una barra arenosa; algunos puertos pesqueros es posible encontrarlos en Dinamarca y ambas Alemanias, en la costa del Báltico sobre todo, pero no tiene la importancia y trascendencia que Puntarenas tiene para Costa Rica. En efecto, tipos de flechas como el de Puntarenas se encuentran en algunos mares cerrados como el Báltico y el Negro; inclusive se encuentran también en lagos como el Caspio y en el extremo norte del Adriático. La flecha de Puntarenas esta situada en la provincia que lleva su mismo nombre, en la orilla oriental del canal que conduce al golfo profundo de Nicoya y que se extiende entre el continente y la península de Nicoya. Al noroeste y sureste de ella se desarrolla una área muy atractiva desde el punto de vista geomorfológico. Al sureste encontramos primero, un litoral rectilíneo de dirección oeste noroeste - este sureste hasta la playa Boca de Barranca y un área costera rocosa y de playas con una planicie angosta salpicada de pequeñas eminencias (Cerros Playa Linda, Fila Carballo, Cerro Pavita, etc. con altitudes de poco más de cien metros) y drenada por la desembocadura del río Barranca. A partir de la desembocadura del Barranca y ahora en zigzagueante dirección Norte - Sur, dos salientes y una entrante se suceden: en la primera, de topografía ondulada, se anotan solo playa de Doña Ana y luego Roca Mesón, punta Farallón, roca Carballo separadas unas de otras por pequeñas playas; la entrante es bahía Caldera toda orlada de playas; la segunda saliente termina en punta Corralillos. Hacia el noroeste hay una extensa área de manglares hasta
Punta Morales, marginada hacia el mar por depósitos de arena
y lodo tras la cual hay una amplia planicie de por lo menos 10 kilómetros
de ancho hacia el interior por las que discurren los esteros de Puntarenas,
Aranjuez, Guacimal y Lagarto; luego continúa la costa con bastante
regularidad pero en punta Morales y Manzanillo, más al noroeste,
pequeños lomeríos que culminan en la cota de 100 metros
se acercan bastante a la orilla del litoral interrumpiendo los manglares.
Frente al Puerto, la isla de San Lucas y otras menores (Pan de Azúcar,
Guayabos, Muertos, etc.) constituyen partes eminentes del relieve
sumergido que estrechan bastante la comunicación entre ambas
partes del golfo.
La barra o flecha puntarenense se ubica aproximadamente por los 9° 58´ latitud Norte y por los 84° 50´ longitud Oeste; en el costado oriental de la entrada del golfo nicoyano marginada al Norte por las barrosas aguas del estero y al Sur por las aguas del golfo de Nicoya. Después de un proceso que se explica más adelante, en realidad lo que hoy se llama "estero" no es sino el grau o canal -inlet en inglés- que recibe las aguas de los pequeños cursos que terminan en él en forma perpendicular. La explicación de la formación de la flecha aparece relativamente simple a la vista de las explicaciones que provee la literatura correspondiente, aplicadas a la meditada observación de las cartas, de la fotografía aérea y terreno. La flecha se alarga de Este a Oeste, ligeramente inclinada hacia el Sur, en el mismo sentido del vecino paralelo 10° latitud Norte y mide unos 10.7 kilómetros desde su base en San Isidro de Puntarenas (desde donde según todas las circunstancias empieza su formación hasta el Barrio El Carmen ) en el extremo occidental. Su contorno meridional es bastante regular pero ello puede deberse a los trabajos de aterraplanamiento de este lado, necesario para el tendido de la vía férrea cuya construcción data del año 1910; todo el borde meridional, por lo demás, está recubierto por una larga playa. Hacia el lado del Estero, en cambio, el contorno es bastante irregular; comienza con una ancho de 50 metros en La Angostura que progresivamente aumenta hasta el lugar donde se encuentra la plaza de la Chanchera; a partir de aquí mantiene cierta uniformidad de 80 metros hasta un nuevo ensanchamiento de 175 metros a la altura de Escuela de Sión; sigue luego una disminución hasta 130 metros en la planta enlatadora de atún; posteriormente sufre un nuevo ensanchamiento brusco hasta lograr los 550 metros entre el Muelle mayor y el conocido muellecito (Comandancia de Puntarenas); de nuevo disminuye hasta la calle 24 donde se observa un ancho de 320 metros posteriormente se ensancha hasta 380 metros y continúa bastante regular hasta su terminación. En esta última parte, la regularidad se debe a los trabajos de dragado que se efectuaron con el objeto de establecer ahí el atracadero del "ferry". Las flechas se empiezan a formar cuando "los sedimentos son arrastrados por aguas profundas y son transportados a lo largo de la costa por olas y corrientes litorales, donde forman bancos de arena y playas, asimismo construyen barras y flechas donde aminora el poder de transporte del material".
Si su origen se considera semejante al de los tómbolos debe existir una parte rocosa en la parte misma de la línea del litoral a parir de la cual se inicia el proceso de sedimentación o acumulación. La flecha de nuestro puerto más importante de la costa pacífica, no debe ser la excepción a tal proceso. Su proceso de formación debe haber comenzado a partir del sustrato rocoso existente en la parte oriental de la ciudad. Los que conocen Puntarenas durante la época de lluvia se han dado cuenta que en los terrenos frente al Hospital Monseñor Sanabria, siempre hay agua de lluvia que no se infiltra creando una delgada película de agua casi permanente; y no se infiltra precisamente porque el terreno es rocoso y no lo permite, esto ha creado un problema de salud porque se convierte en un enorme criadero de zancudos. Es en este punto en donde, según todas las evidencias, debe haber empezado la formación de la flecha de Puntarenas, pero por etapas sucesivas. Se formó primero todo el terreno que hoy conocemos como Chacarita bajo la acción de la corriente litoral hasta que alcanzó el estero de Chacarita o Naranjo, a partir de ese momento apareció una contra-fuerza que es la desembocadura del río Naranjo que no permitió la unión. La continuación del proceso ha sido de trascendencia considerable: por un lado el estero colaboró en la formación de la espiga arenosa, dándole un contorno sinuoso, por otro, creó una barrera para la circulación y depositación en aguas profundas de la carga sedimentaria que el estero y los siguientes pequeños curso de agua hacia el noroeste, traían. La escasa profundidad, de un metro o menos de la orilla interior oriental del golfo de Nicoya, ha hecho propicias las condiciones para la depositación del material, el anegamiento del área y en formación de marismas y manglares hasta un poco más allá de punta Morales. La observación atenta de las cartas permite indicar la presencia de barras sumergidas y arena y barro que orillan esta parte del litoral y que pueden emerger en años venideros. Así sucesivamente se fue alargando el área de manglares hacia el noroeste. El aporte del río Naranjo, dada su longitud, no parece suficiente ni aún considerando la presencia de los otros cursos de agua menores (Lagarto, Guacimal, Aranjuez), para explicar el área de manglares y la flecha misma. Al parecer, la formación de uno y otro, debe entenderse en el sentido de una múltiple alimentación: por un lado, la carga proveniente del importante sistema fluvial del río Tempisque y la de los anteriormente mencionados que vacían sus aguas en el interior del golfo de Nicoya y que deben llegar hasta el área con la corriente de descarga de la baja marea y que las olas oblicuas (generadoras de la corriente del litoral) contribuyen a depositar. La otra fuente debe provenir del océano mediante otro sistema
de olas más enérgicas que vienen con las altas mareas
que acarrean los sedimentos externos, especialmente los que depositan
el río Grande de Tárcoles y el río Barranca.
Tales olas al entrar al golfo deben sufrir un freno progresivo experimentado
por las olas que viniendo de afuera, avanzan o tratan de avanzar hacia
el interior y que, en un momento dado, han debido depositar, y depositan,
los materiales que acarrean. Lo importante de su ubicación y la acción de las fuerzas enunciadas, se advierte además, en la depositación submarina a continuación de la flêche misma. Tal aseveración se basa en la observación atenta de la fotografía aérea: la espiga se prolonga como una rastra bajo el de las aguas configurando como una cresta de playa de forma redondeada con acentuada inclinación hacia el suroeste. Es posible concebir tal forma como la que tuvo inicialmente la flecha actual puntarenense y como la probable conformación si logra emerger. También es posible advertir el engrosamiento de la flecha en la medida en que se alargaba, situación que tiene que ver con períodos de abundante disponibilidad de materiales los cuales se depositan delante de la forma original: de ahí también que la fotografía aérea revela un ensanchamiento considerable del gancho sumergido. Configuración original y cambios hasta la actualidad
CONCLUSIONES - La formación de la flecha de Puntarenas data de más
de doscientos años.
Branson, E.B. y Tarr W.A. "Elementos de Geología".
Editorial Aguilar, Cabalceta, Gilberth. "Monografía de la ciudad de Puntarenas".
Tesis Derruau, Max. "Geomorfología". Editorial Ariel,
Barcelona, España. Guilcher, André. "Morfología litoral y submarina".
Editorial Omega, Holmes, Arthur. "Geología Física". Ediciones
Omega S.A. Barcelona, Revista de Geografía de América Central. (separata).
Escuela de Thornbury, William D. "Principios de Geomorfología".
Editorial Otros trabajos: Biografía de Fray Casiano de Madrid Horario del Ferry en Puntarenas Post your comments on our Message
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